Bandas dedicadas a la extorsión telefónica endurecen sus estrategias

AGOSTO 2006

 

En las últimas 4 semanas se ha detectado una modificación en el modus operandi de bandas de extorsionadores que, desde el interior de los reclusorios principalmente, realizan llamadas telefónicas con fines de extorsión.

Esta modificación obedece a las campañas que la Secretaría de Gobernación y algunas empresas que ofrecen telefonía celular, han iniciado con el objeto de prevenir a los ciudadanos y evitar que sean sorprendidos.

Numerosas víctimas han reportado a este Consejo, las llamadas amenazantes que reciben y que se prolongan de manera ininterrumpida hasta por 4 horas, es decir, ahora los extorsionadores llaman a sus víctimas y después de dejarles escuchar la voz de un menor que se hace pasar por el hijo de la víctima y que está supuestamente secuestrado, los extorsionadores toman el teléfono y obligan a la víctima a proporcionar el número de su celular. Una segunda llamada al celular de dichas víctimas y que no se interrumpe hasta que se paga la extorsión es el modo de operar de los extorsionadores.

Esta medida implementada por los extorsionadores, busca impedir que sus víctimas pidan auxilio y que puedan tomar acciones defensivas, ante el constante acoso y presión psicológica a que son sometidas. Las llamadas se prolongan tanto tiempo como sea necesario para que la víctima pueda reunir el monto del rescate que le demandan y durante la llamada se mantiene bajo amenaza constante de no pedir auxilio o se privará de la vida al supuesto hijo secuestrado.

En algunos casos se pretende obligar a las víctimas a vender un vehículo y de esa forma se pueda reunir el monto del rescate, mismo que debe ser entregado por medio de los servicios que ofrecen compañías especializadas en envío de efectivo.

Cabe recordar que este Consejo ha realizado investigaciones en torno a la extorsión telefónica, desde febrero del 2005 y ha logrado identificar a 11 bandas, todas integradas por reclusos.

 

SSP DF falsea informes, ordena a sus elementos sembrar drogas a detenidos

Se orienta a víctimas para que alteren sus denuncias y poder configurar delitos graves en agravio de los detenidos.

Sembrar drogas a detenidos parece ser una práctica institucional de la Secretaría de Seguridad Pública del D.F. ya que este Consejo ha recibido información de tres sectores distintos donde los mandos, ordenan a su personal ubicar a personas indigentes y de bajos recursos económicos que al ser detenidos les es sembrada cocaína y marihuana principalmente, para después remitir ante el MPF por narcomenudeo a dichos detenidos.

Diversos policías de los sectores Tacubaya, Estrella y Samurái, han manifestado que sus mandos les ordenan informar de inmediato cuando logren la detención de personas en situación de calle o que visiblemente se aprecie bajo poder económico para que se lleve a cabo dicha acción, para lo cual incluso los mismos mandos, les proveen a los uniformados de las cantidades de droga que han de presentar junto con el detenido y de esa forma poder configurar una remisión por narcomenudeo.

También ha sido narrado a este Consejo que los uniformados reciben instrucciones para que los casos donde se logra una remisión con parte acusadora, la víctima debe ser orientada para que modifique su declaración y agrege elementos que permitan una denuncia por un delito de mayor gravedad, por ejemplo, se aconseja a víctimas de robo que incrementen el monto de lo robado o que afirmen que el asaltante portaba un arma de fuego cuando sólo portaba un cuchillo o no portaba ninguna arma, en casos de delitos sexuales como el acoso, se recomienda a las víctimas que afirmen ante el M.P. que fueron tocadas por el ofensor cuando éste, sólo manifestó verbalmente alguna insinuación de tipo sexual.

Esta clase acciones, según los policías cuyo testimonio ha sido grabado, permiten a los mandos, presentar reportes de combate al delito con cifras más atractivas, incluso se hostiga al personal uniformado para que logre detenciones por robo o delitos graves, lo que puede llevar a algunos uniformados a fabricar delincuentes y cumplir con las cuotas que les son demandadas.